¿Resucita la Operación Chamartín?

Bien traído, despedimos el mes de octubre adentrándonos en un tema que parece salido de la mismísima noche de Halloween, que hoy celebrarán gran parte de los hogares de medio mundo. Porque a pesar de ser uno de los más importantes y ambiciosos desarrollos urbanísticos de Europa, después de 20 años desde su nacimiento sigue siendo, de momento, un gran proyecto fantasma. Es la llamada Operación Chamartín, diseñada para reconvertir en suelo urbanizable el terreno ocupado por las vías del tren de la madrileña Estación de Chamartín, que quedarían soterradas, ampliando así en cinco kilómetros hacia el norte el eje de la Castellana. La idea nació allá por el año 1993 y, si hoy os hablamos de ello, es porque parece que lo que algunos creían ya muerto, está más vivo que nunca.

Para los que no conozcáis la historia a fondo, el primer convenio sobre el proyecto se firmó en 1993 y surgió de una iniciativa de RENFE para deshacerse de determinados terrenos que resultan innecesarios para la prestación de sus servicios ferroviarios. El suelo, con una capacidad edificatoria de 187.358 m2, fue adjudicado a la promotora Desarrollos Urbanísticos Chamartín (DUCH), creada por el BBVA y Grupo San José, para que construyera un nuevo barrio diseñado por Ricardo Bofill compuesto por 132 manzanas, de las que la mitad tendrían usos residenciales, con edificios de entre diez y treinta y cinco plantas, y el resto se vería dedicado a edificios de oficinas, con torres de entre veinte y noventa plantas, algunas de las cuales podrían superar los trescientos metros, con lo que se convertirían en las más altas de España.

Tras varios retrasos, hacia principios de 2004 se encontraba prácticamente definido, habiendo acuerdo entre las administraciones central y local. Pero con el cambio de gobierno en las elecciones generales de 2004, la nueva administración puso de manifiesto algunas disconformidades que bloquearon el proceso. A pesar de que en el verano de 2006 el Ministerio de Fomento alcanzó un acuerdo parcial con Duch para reactivar la operación, diferencias entre la constructora y el Ministerio de Fomento volvieron a paralizarla hasta diciembre de 2008. Es entonces cuando un convenio firmado por Renfe, Adif, Desarrollo Urbanístico Chamartín y las tres administraciones -Fomento, Ayuntamiento y Comunidad de Madrid- da luz verde a la ‘Operación Chamartín’, previendo la edificación de 16.000 viviendas, de las cuales 4.000 serán de protección oficial, en un plazo de doce años. En febrero de 2011 se superaba el que parecía el último trámite antes del inicio de las obras: el Ayuntamiento de Madrid aprobaba el Plan Parcial de Reforma Interior del Área Prolongación de la Castellana.

Prolongación de la Castellana - Grupo Conapi

En la actualidad, el proyecto continúa paralizado. Este verano, la administración y la justicia han vuelto a impedir el arranque de las obras. De un lado, la Dirección General de Tributos de la Comunidad de Madrid obliga a pagar a la promotora la suma de 14 millones de euros, correspondientes a impuestos relacionados con la transmisión de terrenos de Renfe que no fueron liquidados correctamente en su día. Del otro, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid prohíbe el proyecto original, al considerar que el desarrollo urbanístico de la Castellana vulnera la Ley de Suelo de la comunidad, que limita a cuatro alturas los nuevos desarrollos urbanísticos.

Operación Chamartín - Grupo Conapi

A pesar de todos los varapalos sufridos durante estos 20 años, parece que los impulsores de la gran Operación Chamartín no cesan en su empeño por transformar Madrid. Ahora nos enteramos que desde la presidencia de BBVA se estudia reactivar el proyecto, a tan solo dos meses de que venza el plazo por el que Renfe y Adif deben percibir los cerca de 1.000 millones por la venta de los terrenos. El avance nos lo sugiere la noticia del fichaje por parte de Duch de David Martínez, hasta este mes director gerente de Valdebebas, que afronta como primer reto el convencer al Ayuntamiento de Madrid para que cambie por vía administrativa el Plan Parcial por uno nuevo que siga resultando rentable para la promotora, hito que ya logró en el desarrollo de Valdebebas. Pero, además, parece que la reactivación deberá pasar también por la inmediata negociación entre entre Adif- Renfe y Duch, con el objetivo de aplazar los pagos por el suelo, adecuándolos a la evolución de los trabajos en la zona.

Desde Grupo Conapi esperamos que este sea el escollo definitivo para que el proyecto vea la luz por fin. Una operación urbanística, la más grande de Europa, que prevé una inversión de 11.100 millones de euros -4.300 en la urbanización e infraestructuras y 6.800 en la edificación- y generará 20.000 empleos anuales durante 12 años y en la que nuestro grupo participa gestionando y administrando 20.000 m2 de suelo residencial de propietarios de la “Asociación Fuencarral Malmea”, contribuyendo al crecimiento de un Madrid más competitivo, generador de riqueza y empleo.

Seguiremos informando…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *